24/01/2025 — 20:00 h Concierto de arte sonoro Actividades arte sonoro
Realizada Sonidos desubicados. Dos lugares, dos escuchas
Un concierto homenaje a Susana Jiménez Carmona en el que se presentó Cascabullos, una obra sonora creada a partir de la escucha y las grabaciones de campo realizadas en la dehesa salmantina.
Público
Público general, artistas sonoros, músicos, investigadores, estudiantes y personas interesadas en la escucha, el paisaje sonoro y la creación contemporánea.
Formato
Concierto de arte sonoro, escucha inmersiva y proyección multicanal mediante una orquesta de altavoces.
Lugar
Caja Negra del C3A — Centro de Creación Contemporánea de Andalucía, Córdoba.
Proyecto relacionado Cascabullos ↗
Sonidos desubicados. Dos lugares, dos escuchas fue un concierto celebrado en el Centro de Creación Contemporánea de Andalucía como homenaje póstumo a la artista sonora e investigadora Susana Jiménez Carmona.
La sesión presentó por primera vez en formato de concierto Cascabullos, una obra creada durante la residencia artística que Susana Jiménez Carmona realizó en la Fundación Campocerrado, en Ciudad Rodrigo, dentro del proyecto Dos lugares / dos escuchas.
La composición parte de una exploración acústica de la dehesa salmantina y dirige la atención hacia los sonidos pequeños, ocultos o aparentemente residuales del territorio. Su título hace referencia al cascabullo, la cúpula de la bellota, utilizado como punto de partida para escuchar aquello que normalmente pasa desapercibido.
Carlos Suárez fue el encargado de realizar la proyección sonora de la pieza mediante una pequeña orquesta de altavoces instalada en la Caja Negra del C3A. El programa incluyó también Cricketmusic, de Peter Eötvös, y Voces del agua, del propio Carlos Suárez.
La actividad formó parte del programa Exploratorio y puso en valor la relación entre creación sonora, escucha, paisaje y territorio.
La sesión presentó por primera vez en formato de concierto Cascabullos, una obra creada durante la residencia artística que Susana Jiménez Carmona realizó en la Fundación Campocerrado, en Ciudad Rodrigo, dentro del proyecto Dos lugares / dos escuchas.
La composición parte de una exploración acústica de la dehesa salmantina y dirige la atención hacia los sonidos pequeños, ocultos o aparentemente residuales del territorio. Su título hace referencia al cascabullo, la cúpula de la bellota, utilizado como punto de partida para escuchar aquello que normalmente pasa desapercibido.
Carlos Suárez fue el encargado de realizar la proyección sonora de la pieza mediante una pequeña orquesta de altavoces instalada en la Caja Negra del C3A. El programa incluyó también Cricketmusic, de Peter Eötvös, y Voces del agua, del propio Carlos Suárez.
La actividad formó parte del programa Exploratorio y puso en valor la relación entre creación sonora, escucha, paisaje y territorio.
